OLVIDÉ VIVIR

Salí con rapidez esta mañana y solo se me ocurrió pensar en el mar.

En un oleaje ausente, en una rebeldía constante divisada por las rocas.

Desperté, y apurada en esta rutina me di cuenta de la ausencia de mí en mi diario augurio.

Perdí la fiesta,

Perdí el cantar del colibrí

Y el nacimiento de la azucena.

Guardé silencio,

Me inundé de él.

Al entablar una conversación con la soledad, aprendí apreciarla.

Después de mi turbulenta mañana y mi soñar en mares desperté en mi espíritu.

Hoy cazaré el mejor viento,

Subiré al velero y recuperaré ese vivir que abandoné sin ni siquiera haberlo conocido.