SENTADA EN MI SALON DE CLASE

Sentada en mi salón de clases, el crujir de mi estómago desalentado, hacía más ruido que el cuchicheo de mis alumnos. Tragué versos vacíos, mientras procuraba recurrir a mi limitado despliegue de palabras, ahora ausentes, atónitas, escondiéndose de la agonía que nos invade.

Vivimos en una sociedad que sólo reacciona ante las tragedias, que ignora a su vecino hasta que lo necesita, que es testigo fiel de la injusticia, pero guarda silencio. Somos los hipócritas honestos, que tomamos una causa por un instante y luego reciclamos los pesares.

He visto jóvenes reírse de la tragedia ajena, hablar de los crímenes en las escuelas como si fuera un chiste. He escuchado colegas expresarse con tanta seguridad de lo a salvo que estamos que me parece repugnante, pues ése, que con tanta certeza habla, es el primero en ignorar el procedimiento de escape.

Sentada en ese salón me invadió el olor a angustia, escuché voces de gente que nunca conocí, vi chiquillos corriendo, aclamando piedad a un conocido que ahora desconocen, reconociendo las faltas que no tuvieron y la culpa que no les corresponde.

Estamos criando cuervos, alimentando salvajes, y si seguimos ignorando lo que realmente es importante seguiremos limpiando charcos de sangre, consolando a extraños en la distancia, rogando (cuando lo consideramos necesario) que no nos pase, y enviando donaciones a padres que como nosotros sólo esperaban ver a sus hijos salir adelante.

Sentada en ese salón que dejará de ser mío en unas semanas, dibujé historias, pensé en mis hijos (los que parí y los que he adoptado), pensé en mis compañeras, pensé en lo mucho que hacemos y lo fácil que olvidamos. Duele, da lástima, da rabia, aun así, pinté cada espacio multicolor con la certeza de que la fe (y no necesariamente religiosa, sino humana), la constancia, y el deseo vehemente de unos pocos de traer un cambio, podrían ser suficiente para cambiar el presente, creando conciencia y asumiendo la responsabilidad que a todos nos corresponde.

Adriana Devers
@cuentosdetriadas